Excursión al Castell de Guadalest

Guadalest recibe millones de turistas al año siendo uno de los pueblos con más visitas de la Costa Blanca y también de la Comunidad Valenciana. Tal vez porque es uno de los pueblos más bonitos de la C. Valenciana y también de España, y esto no es sólo la humilde opinión de nuestros genios, si bien hemos de decir que es una de nuestras excursiones favoritas. El Castell de Guadalest es uno de los 35 pueblos más bonitos de España, según la Asociación Los Pueblos Más Bonitos de España.

Situado en lo alto de un peñasco a 595 m. de altitud, domina el valle de Guadalest que atraviese el río del mismo nombre, bordeado por las máximas alturas de la provincia: al norte la Sierra de Xortà (1.126 m), al sur la Sierra de Aitana (1.558m) y al oeste Sierra Serrella (1.361m).

De origen musulmán, después de la conquista cristiana por las tropas del rey Jaime I de Aragón (S. XIII), retuvo una abundante población islámica bajo el señorío de distintos nobles catalano-aragoneses, hasta la expulsión de los moriscos en 1609, que provocaría un gran vacío demográfico. Sufrió varios terremotos en los siglos XVII y XVIII, además de una voladura y un incendió durante la Guerra de Sucesión. En los años 60, con el boom turístico, los turistas comienzan a descubrir los encantos de Guadalest, y en 1974 el Castell de Guadalest es declarado conjunto histórico-artístico. Así, su economía eminentemente agrícola, pasará a basarse en el turismo.

Actualmente Guadalest está dividido en dos barrios claramente diferenciados: el castillo, colgado en lo alto de la peña y protegido casi de manera completamente natural, por lo que se accede al mismo por un túnel excavado en la misma roca; y el Arrabal, de creación posterior, cuando la población aumentó trasladándose a las faldas de la montaña.

En nuestra visita a Guadalest, hemos de cruzar el barrio del Arrabal, el cual acoge a los numerosos visitantes que se acercan a conocer este  pueblo del interior, con varios museos muy curiosos, pues Guadalest también puede presumir de ser la población de España con más Museos por habitante, como el Museo del Belén de Antonio Marco o el Museo de Micro-Miniaturas creado por el artista Manuel Ussà. Llegamos a los pies del castillo, y tras ascender las escalinatas y cruzar el túnel excavado en la roca que sirve de entrada a la población -sobre la que se encuentra el campanario exento y, a su lado, los restos de una antigua fortificación conocida como la alcozaiba- llegaremos al casco antiguo.

Os recomendamos la visita al Museo Municipal Casa Orduña, levantada después del gran terrermoto de 1644 por la Familia Orduña, estirpe de origen vasco que había llegado a el Castell de Guadalest como gente de confianza de los Cardona, marqueses de Guadalest. Los Orduña estuvieron al servicio de los marqueses como alcaides de la fortaleza y gobernadores de sus estados. La casa ocupa un solar irregular. Por una parte se apoya y sobremonta la peña y por la otra llega a ocupar espacios por la otra llega a ocupar espacios por encima de las capillas de la iglesia parroquial contigua.Las dependencias de la casa se corresponden con el momento de máximo esplendor e influencia de la familia Orduña. La decoración se adapta a los gustos estéticos de la burguesía que vivió los avatares políticos de la segunda mitad del S. XIX, sin olvidar que esta edificación siempre fue una casa grande en un pueblo pequeño, inmersa en un ambiente rural y endogámico, muy alejada geográficamente de influencias capitalinas más al día en los cambiantes gustos estéticos.

Desde los bajos de la Casa Orduña, podemos acceder a la zona más elevada del pueblo, que conserva los restos del castillo de San José, fortaleza del s.XI conquistado a los musulmanes por Jaime I y fortificado durante el reinado de Pedro IV, con una parte como cementerio.El recorrido termina en la plaza, desde la que podemos disfrutar de unas maravillosas vistas al pantano y conocer el Ayuntamiento que antiguamente fue también juzgado y prisión.

Para finalizar la visita, hemos de disfrutar de un paseo por su calles, de casas blancas y bajas entre las que hay que destacar el Museo Etnológico, ubicado en una casa típica del siglo XVIII construida sobre la roca dentro de la fortaleza árabe. El museo da a conocer la forma de vida y trabajo de las gentes del Valle de Guadalest. Podremos ver una almazara, un lagar, un molino hidráulico, un horno de pan, armas antiguas y muchos utensilios de épocas pasadas.

Ahora podéis visitar Guadalest con los ojos bien abiertos y un poquito de in-genio. Si queréis más información sólo tenéis que llevaros a uno de nuestros genios con vosotros. No os olvidéis de reservar fecha!

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